Autoridades de inteligencia señalan el uso de modelos estadounidenses para entrenar la plataforma Qwen.
Alibaba Group Holding ha quedado bajo la mirada de las autoridades de Estados Unidos por el desarrollo de su plataforma de inteligencia artificial Qwen. Funcionarios de inteligencia y ciberseguridad estadounidenses acusaron a la empresa, junto con DeepSeek y Moonshot AI, de recolectar volúmenes masivos de datos de modelos avanzados de ese país.
Según las autoridades, estas actividades comenzaron al menos en 2024 e involucraron miles de millones de tokens distribuidos en millones de solicitudes. La controversia gira en torno a la destilación, un proceso habitual en el sector donde las respuestas de sistemas potentes ayudan a entrenar modelos más pequeños o económicos.
Los funcionarios sostienen que los desarrolladores chinos aprovecharon la tecnología estadounidense de formas que pudieron infringir normativas diseñadas para proteger avances privados. China negó estas acusaciones frente a los señalamientos de Washington.
El impacto potencial radica en posibles medidas regulatorias futuras. Mayores restricciones de acceso, nuevos requisitos de cumplimiento y límites tecnológicos podrían dificultar la competencia internacional de Alibaba, justo cuando la compañía busca expandir Qwen fuera de China.
Newsletter
Los mercados en tu correo, cada semana
Análisis enfocado en LATAM, ideas de inversión y el resumen financiero de la semana.
Seguir leyendo