La divisa japonesa se apreció unos 10 yenes desde fines de julio y presiona a los exportadores.
El yen cotizó entre 153 y 154 unidades por dólar el 11 de septiembre de 2026. Este movimiento siguió a una intervención cambiaria coordinada entre Japón y Estados Unidos a finales de julio. La divisa japonesa se apreció cerca de 10 yenes desde esa intervención, tras haberse negociado en torno a los 160 yenes por dólar cuando comenzó la temporada de resultados de abril a junio.
El avance situó a la moneda por encima de las previsiones presupuestarias de las grandes corporaciones niponas. Según Quick, de las 360 grandes empresas que divulgaron sus proyecciones de tipo de cambio para el año fiscal que termina en marzo, 150 estimaron el yen en un rango de 155 a 159 por dólar. Otras 35 compañías fijaron su previsión entre 160 y 164 yenes.
En el sector manufacturero, el efecto del tipo de cambio explicó cerca del 90% del aumento interanual de 779.800 millones de yenes en el beneficio operativo entre abril y junio en 20 grandes firmas automotrices, de maquinaria eléctrica, industria pesada y equipos de precisión. En agosto, Toyota revisó su tipo de cambio proyectado a 160 yenes por dólar, 10 yenes más débil que su cálculo previo. Toyota estima que cada apreciación de 1 yen frente al dólar reduce el beneficio operativo anual del grupo en unos 50.000 millones de yenes (324 millones de dólares). Hitachi, Fujifilm, Seiko Epson y Honda también ajustaron sus estimaciones.
La debilidad cambiaria previa impulsó a otros exportadores entre abril y junio. El fabricante de componentes electrónicos TDK genera más del 90% de sus ventas en el exterior, y la depreciación del yen aportó 11.300 millones de yenes al crecimiento de 29.800 millones de yenes en su beneficio operativo. Mazda y Mitsubishi habrían registrado pérdidas operativas en ese período sin el efecto de la moneda depreciada. Tetsuya Fujimoto, ejecutivo de Mazda, afirmó en una presentación de resultados que la empresa avanzó en reformas estructurales y recortes de costos para ganar resiliencia cambiaria.
Kenji Abe, estratega jefe de Daiwa Securities, calcula que el beneficio antes de impuestos de las firmas cotizadas cae un 0,3% por cada apreciación de 1 yen frente al dólar, cifra que sube al 0,4% si se incluye el cruce con el euro. Por el contrario, un yen más fuerte abarata la importación de combustibles, alimentos y materias primas, lo que beneficia a firmas orientadas al mercado interno como Nitori Holdings. Para el año fiscal que concluye en marzo de 2027, se prevé que el beneficio neto de las firmas del segmento Prime de Tokio crezca más del 10%. Shingo Ide, estratega jefe de renta variable en NLI Research Institute, señaló que la manufactura tolera hasta 150 yenes por dólar, pero niveles más fuertes empeorarían los resultados generales.
Los precios de las acciones pueden subir y bajar. El rendimiento pasado no garantiza resultados futuros. Este artículo es una noticia, no una recomendación de inversión.
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