Los minoritarios critican vuelos a Europa estimados en hasta 435 mil reales para fines personales.
El 16 de septiembre de 2026, accionistas minoritarios de MBRF, la empresa de alimentos nacida de la fusión entre Marfrig y BRF, cuestionaron el uso de un avión de la compañía por parte del controlador y presidente del directorio, Marcos Molina, para viajes personales. La aeronave, un jet ejecutivo Gulfstream G650, es operada por Marfrig Global Foods S.A.
Los accionistas cuestionaron la legalidad tributaria de los vuelos hacia Europa realizados en septiembre con motivo del casamiento de la hija de Molina, celebrado el 8 de septiembre en el lago de Como, en el norte de Italia. El grupo estimó que el traslado costó entre 410 mil y 435 mil reales, y sostuvo que este tipo de compensación debe figurar como remuneración gravada.
MBRF negó cualquier irregularidad y aseguró que cumplió con todas las normas fiscales. La firma indicó que el uso personal del avión forma parte de los beneficios aprobados legalmente por el directorio para su presidente. Además, señaló que en su formulario de referencia reporta una previsión de 2.290.368 reales en beneficios directos e indirectos para el directorio.
El conflicto revive diferencias previas entre Molina y los accionistas minoritarios. El año anterior, durante la incorporación de BRF por Marfrig, varios inversores objetaron la relación de canje de 0,8521 acciones de Marfrig por cada una de BRF. La Comisión de Valores Mobiliarios de Brasil suspendió la asamblea tres veces hasta que la operación fue aprobada en agosto.
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