Durante una década, cuatro países latinoamericanos administraron más de 100 millones de cuentas de ahorro para el retiro con cuatro modelos distintos, cuatro reguladores distintos y cuatro estructuras de comisiones distintas. El resultado fue casi idéntico.
Entre 2016 y 2025, los fondos por defecto de México, Perú, Chile y Colombia entregaron rendimientos reales - es decir, descontada la inflación - de entre 3.25% y 3.50% anual. La brecha entre el mejor y el peor sistema a lo largo de diez años fue de apenas 3.4 puntos porcentuales acumulados. Para ponerlo en perspectiva: la diferencia entre países es menor que lo que cualquiera de estos sistemas perdió en un solo año, 2022.
Hay un segundo hallazgo, más útil para quien efectivamente está aportando: la diferencia entre fondos dentro de un mismo país fue de ocho a diez veces mayor que la diferencia entre países. Un chileno en el fondo más agresivo terminó la década con 25% más capital que uno en el más conservador - mismo sistema, mismas comisiones. La decisión que más importó no fue dónde aportas, sino qué fondo elegiste y, en 2022, descubrir que "conservador" no significa lo mismo en Santiago que en Bogotá.
Este análisis reúne, por primera vez en un formato comparable, las series oficiales de los cuatro reguladores: CONSAR (México), SBS (Perú), Superintendencia de Pensiones (Chile) y Superintendencia Financiera (Colombia). La metodología completa, incluidas sus limitaciones, está al final.
100 pesos, soles o pesos chilenos en 2016: qué les hizo una década
La tabla siguiente muestra qué le pasó a 100 unidades de poder adquisitivo invertidas en el fondo por defecto de cada país el 1 de enero de 2016, hasta el 31 de diciembre de 2025. Todas las cifras están en términos reales (ajustadas por la inflación propia de cada país) y antes de comisiones de administración (véase la sección de comisiones, donde esto se explica y se corrige).
Qué significa esto en la práctica: a lo largo de diez años, el ahorro para el retiro de un trabajador latinoamericano creció alrededor de 40% por encima de la inflación en los cuatro países. No es un mal resultado. Tampoco es el resultado que la mayoría cree estar obteniendo - en ninguno de los cuatro países el dinero se duplicó.
Año por año: por qué el promedio esconde lo que importa
La cifra anualizada de aproximadamente 3.4% es un promedio tranquilo que oculta una década muy volátil. El gráfico siguiente muestra el rendimiento real anual del fondo por defecto de cada país, año por año.
2022: el año que borró tres años de ganancias
En 2022 los cuatro sistemas perdieron dinero en términos reales, y no por poco: entre -9.2% (Chile) y -15.7% (Colombia). Fue la peor cifra de la década en los cuatro países, sin excepción. La causa fue la misma en todas partes - el alza sincronizada de las tasas de interés golpeó a bonos y acciones al mismo tiempo, la combinación que normalmente se compensa. En Colombia el golpe fue mayor porque el desplome de los bonos de deuda local (TES) se sumó a una inflación de 13.12% ese año: el rendimiento nominal fue -4.6%, pero la inflación lo convirtió en -15.7% en términos reales.
El número que importa: un trabajador que revisó su estado de cuenta a fines de 2022 vio evaporarse el equivalente a tres años de ganancias. Quien no hizo nada lo recuperó. 2023, 2024 y 2025 fueron positivos en los cuatro países, y 2025 fue uno de los mejores años de la década (+12.5% real en México, +12.2% en Chile). Los dos mejores años fueron 2019 (entre +10.8% y +15.0% real) y 2025 (entre +5.8% y +12.5%), en ambos casos por la misma razón: el alza de los mercados accionarios globales, con fondos latinoamericanos cada vez más expuestos al exterior.
El país importa mucho menos que el fondo
Hasta aquí hemos comparado el fondo por defecto de cada país. Pero los trabajadores en Chile, Perú y Colombia eligen entre varios fondos con distintos niveles de riesgo. Ahí aparece el hallazgo más importante de este estudio. El gráfico siguiente ordena cada fondo por su rendimiento real anualizado en 2016-2025.
El número central: la diferencia entre países, comparando el fondo por defecto de cada uno, es de 0.25 puntos porcentuales anuales. La diferencia dentro de un mismo país es de 2.35 pp en Chile (A vs E) y 1.90 pp en Colombia (Mayor Riesgo vs Conservador). La decisión de qué fondo elegir importó aproximadamente ocho a diez veces más que la decisión de en qué país aportas. Un chileno en el Fondo A terminó la década con 25% más capital que uno en el Fondo E - mismo sistema, mismo regulador, misma comisión, mismos diez años. Un colombiano en Mayor Riesgo, con 20% más que uno en Conservador.
Pero más riesgo no siempre compensó
Esta es la parte que suele omitirse. La escalera de riesgo funcionó de forma limpia en dos de los cuatro sistemas, y no lo hizo en los otros dos. En Chile el orden fue perfecto: A (4.48%) > B (4.17%) > C (3.25%) > D (2.34%) > E (2.13%), sin excepción. En Colombia también se sostuvo: Mayor Riesgo (4.04%) > Moderado (3.50%) > Conservador (2.14%).
En Perú se aplanó en la parte alta. El Fondo 3 (crecimiento) rindió 3.40% frente a 3.35% del Fondo 2 - cinco centésimas de punto de premio, a cambio de una volatilidad claramente más alta (un rango de -14.8% a +16.5%, frente a -14.4% a +10.4%). En el extremo bajo sí funcionó: el Fondo 1 (2.47%) superó al Fondo 0 (1.27%). El gradiente de México resultó tener forma de joroba, explicado más adelante.
Diez años es una ventana corta para juzgar una escalera de riesgo diseñada para cuarenta. Pero el resultado es claro y vale la pena decirlo: en la mitad de estos sistemas, el fondo más agresivo no compensó su riesgo adicional durante esta década.
2022: la prueba de estrés que reveló qué significa "conservador"
El mal año dejó al descubierto que la etiqueta "conservador" significa cosas muy distintas según el país. El gráfico siguiente muestra el rendimiento real de 2022 del fondo agresivo, por defecto y conservador en cada uno de los tres sistemas de multifondos.
El fondo conservador de Chile protegió: ganó 7.8% en términos reales mientras el fondo agresivo perdió 20.8% - una brecha de casi 29 puntos en un solo año. El fondo conservador de Colombia no protegió nada: perdió 15.3%, esencialmente lo mismo que el fondo de mayor riesgo. La razón es que "conservador" en Colombia significa deuda pública local (TES), que se desplomó al subir las tasas, y una inflación de 13.12% se llevó el resto. Un colombiano que se pasó al fondo conservador buscando refugio no encontró ninguno.
Conclusión práctica: "conservador" no describe un nivel de riesgo comparable entre países. Describe una composición de portafolio - y en un año de alza de tasas e inflación alta, la deuda local no es un refugio.
México: un caso estructuralmente distinto
México no puede colocarse en la misma tabla, por dos razones. Primero, su eje no es el riesgo, es la edad. Desde diciembre de 2019 el país opera diez SIEFOREs generacionales asignadas por año de nacimiento, con un perfil que se vuelve automáticamente más conservador a medida que la cohorte envejece. Vale la pena corregir un malentendido frecuente: México no eliminó la libertad de elección. Antes de 2017 no existía - el ahorro se transfería por la fuerza de una SIEFORE a otra al alcanzar cierta edad. CONSAR introdujo la libre elección en enero de 2017, y la reforma de 2019 la mantuvo (los ahorradores pueden cambiar cada tres años). Lo que se eliminó fueron las transferencias forzosas.
Segundo, la serie es más corta. Las SIEFOREs generacionales existen solo desde diciembre de 2019, así que no hay una serie comparable de diez años. CONSAR publica el rendimiento acumulado desde esa fecha, y no sube en línea recta con la juventud.
El gradiente no es lineal - tiene forma de joroba. Los rendimientos suben desde las cohortes más viejas, alcanzan su máximo en las generaciones nacidas entre 1980 y 1989 (trabajadores de aproximadamente 37 a 46 años) y vuelven a caer en los dos fondos más jóvenes. La brecha entre el máximo (3.73%) y el fondo de pensionados (2.51%) es de 1.22 puntos. Dos factores documentados lo explican: la contribución al rendimiento de los instrumentos internacionales también alcanza su máximo en la cohorte 80-84 y disminuye hacia los fondos más jóvenes; y la SIEFORE 95-99 solo empezó a operar el 26 de agosto de 2024, por lo que buena parte de su serie deriva de precios heredados de la SB Inicial. La formulación honesta: la asignación de activos de la trayectoria (glidepath) de México sí es monotónica (mientras más joven la cohorte, más renta variable), pero el rendimiento realizado en este periodo no lo fue.
Lo que sí separa a estos sistemas: las comisiones
Aquí está el hallazgo incómodo de este estudio, y la razón por la que las cifras anteriores llevan la etiqueta "antes de comisiones". Ninguno de los cuatro reguladores publica una serie que sea, al mismo tiempo, real y neta de comisiones de administración. Cada uno publica una pieza distinta del rompecabezas. CONSAR (México) publica rendimientos reales, pero antes de comisiones; su único indicador neto de comisiones, el IRN, es nominal. La SBS (Perú) publica rendimientos reales a partir del valor cuota, pero la comisión se cobra fuera del fondo, así que la cifra es bruta. La Superintendencia de Chile publica rendimientos reales deflactados por la UF, pero la comisión se descuenta del sueldo y nunca entra al fondo. La Superintendencia Financiera de Colombia publica rendimientos nominales, y su comisión se descuenta antes de que el aporte entre al fondo. En otras palabras, las cifras de rendimiento que el público ve en los cuatro países no incluyen lo que cobra el administrador.
Dos modelos de comisión que no se pueden comparar directamente
La diferencia es estructural, no cosmética. Una comisión sobre el saldo (México, Perú) se cobra cada año sobre todo lo acumulado: crece con el ahorro y se capitaliza en contra del ahorrador a lo largo de toda una vida laboral. Una comisión sobre el sueldo o sobre el aporte (Chile, Colombia y el 17% de afiliados heredados de Perú) se cobra una sola vez, a la entrada. Su peso relativo baja a medida que crece el saldo - pero le quita un gran bocado al capital más temprano, que es justamente el capital con más tiempo para beneficiarse del interés compuesto.
La única medición oficial que alguna vez existió - y se descontinuó
Hay una excepción histórica que vale la pena recuperar, porque muestra el verdadero tamaño del problema. En su informe del cuarto trimestre de 2016, CONSAR publicó el Cuadro IV-17, "Rendimientos reales, netos de comisiones, de las SIEFOREs" - justamente la cifra que hoy no existe en ninguno de los cuatro países. Cubría de 2009 a junio de 2016.
Ese cuadro nunca volvió a aparecer. Revisamos todos los informes del cuarto trimestre de 2016 a 2025: la medición real, neta de comisiones por fondo, se publicó ese año y nunca más. Eso es en sí mismo un hallazgo sobre transparencia.
Cuánto cuestan realmente las comisiones
Aplicando las comisiones vigentes en 2026 al rendimiento bruto de la década, el orden cambia. Colombia no cobra comisión sobre el saldo ni sobre los rendimientos durante la fase de acumulación - una diferencia estructural genuina. A cambio, se lleva 3% de la base de cotización por adelantado: de cada 16% aportado, solo 11.5% llega a la cuenta individual, así que 18.75% del aporte nunca se invierte. La comisión de Chile es sobre el sueldo, por lo que su equivalente en términos de activos depende de la relación entre saldo y sueldo - alrededor de 0.5% anual al inicio de una vida laboral, cayendo a aproximadamente 0.1% al final.
Una vez incorporadas las comisiones, la brecha entre el sistema más barato y el más caro es de aproximadamente un punto porcentual anual. A lo largo de una vida laboral de 40 años, un punto porcentual anual equivale a alrededor de un tercio menos de capital final. Las comisiones importan mucho más que las diferencias de rendimiento entre países.
El factor que no aparece en ninguna cifra de rendimiento: los retiros
Aquí los cuatro países sí divergen de verdad - no en lo que ganaron, sino en si el dinero se quedó adentro. Perú y Chile permitieron retiros masivos de sus fondos de pensiones. México y Colombia no.
Entre 2020 y 2025 el Congreso de Perú aprobó ocho retiros extraordinarios. El fondo administrado alcanzó su máximo en enero de 2020 en alrededor de S/175 mil millones; para 2026 el banco central reportó que había caído aproximadamente 34%, cerca de S/60 mil millones drenados. Alrededor de 4 millones de afiliados - cerca del 38% de los 10.55 millones registrados - tenían saldo cero en diciembre de 2025, según la SBS. El banco central de Perú cuantificó el costo con precisión: un afiliado de 25 años que participó en los retiros verá su pensión esperada a los 65 reducida en 23%; uno de 40 años, en 48%.
Entre 2020 y 2021 Chile autorizó tres retiros del 10%. Según la Superintendencia de Pensiones, se desembolsaron alrededor de US$50 mil millones; aproximadamente 11 millones de personas retiraron al menos una vez, y el 57% usó las tres oportunidades. Unos 3.8 millones de personas - el 34.5% de quienes retiraron - quedaron con saldo cero en su cuenta individual obligatoria. El total equivalió al 25% de los activos de los fondos a junio de 2020 y al 18% del PIB de 2020.
Todos los rendimientos de este artículo se calculan por cuota (valor cuota): no se ven afectados por los retiros. Un peruano y un chileno ganaron el mismo rendimiento porcentual que si nada hubiera pasado. Pero un rendimiento porcentual no paga pensiones - lo hace el saldo. Un rendimiento real de 3.35% anual sobre una cuenta vaciada no produce nada. Esta es la asimetría central del estudio: en rendimientos, los cuatro sistemas son casi indistinguibles; en capital acumulado, dos de ellos sufrieron un daño que los rendimientos no revelan.
Dónde está cada sistema en 2026
Los cuatro países están reformando sus sistemas de pensiones al mismo tiempo, en direcciones distintas.
México - subiendo el aporte
La reforma de 2020 eleva gradualmente el aporte total obligatorio de 6.5% a 15% del salario de cotización entre 2023 y 2030, casi por completo a cargo del empleador. México es también el único de los cuatro con un tope legal a las comisiones: desde 2021 el máximo se fija cada año como el promedio de las comisiones implícitas de los sistemas de contribución definida de Estados Unidos, Colombia y Chile. Para 2026 ese promedio fue de 0.54%, y la comisión promedio del sistema cayó de 1.887% en 2008 a 0.538% en 2026. La Suprema Corte avaló el mecanismo como constitucional en octubre de 2025. Diez AFOREs administran alrededor de 8.3 billones de pesos a marzo de 2026 en aproximadamente 70 millones de cuentas.
Chile - la reforma más profunda de la década
La Ley 21.735, publicada el 26 de marzo de 2025, introduce el mayor cambio desde 1981: un nuevo aporte del empleador que sube gradualmente hasta 8.5%, un componente de Seguro Social con elementos de solidaridad intergeneracional, un aumento de la Pensión Garantizada Universal a $250,000 escalonado entre 2025 y 2027, y la licitación bienal del 10% de los afiliados no pensionados a la administradora que ofrezca la comisión más baja. Sobre todo, marca el fin de los multifondos: a partir del 1 de abril de 2027, los fondos A/B/C/D/E serán reemplazados por fondos generacionales asignados por edad. La justificación declarada del regulador es que un estudio de la Superintendencia encontró que entre 72% y 78% de los afiliados que cambiaron de fondo terminaron peor que si se hubieran quedado quietos. 2026 es, por lo tanto, el último año completo de la serie A-E de Chile.
La Ley 32123 (septiembre de 2024) prometía modernizar el sistema: una pensión mínima de S/600, una edad de jubilación unificada de 65 años, aportes obligatorios para los trabajadores independientes y, explícitamente, la prohibición de más retiros. Un año después, el 20 de septiembre de 2025, el mismo Congreso aprobó la Ley 32445, que autorizó un octavo retiro contra la prohibición que había aprobado el año anterior, eliminó la obligación de aportar para los trabajadores independientes y restauró la opción de retirar el 95.5% del fondo al jubilarse. El Decreto Supremo 061-2026-EF formalizó la reversión en abril de 2026. Durante 2026 se presentaron nueve proyectos de retiro adicionales; el ministerio de finanzas y la SBS se opusieron y el Congreso cerró su legislatura en julio sin debatirlos.
Colombia - la reforma suspendida
La Ley 2381 de 2024 reorganizaría el sistema colombiano en cuatro pilares y restringiría los fondos privados a los ingresos superiores a 2.3 salarios mínimos - un cambio drástico, dado que alrededor del 93% de los cotizantes gana hasta 4 salarios mínimos. Debía entrar en vigor el 1 de julio de 2025. No lo hizo. El 17 de junio de 2025, mediante el Auto 841 de 2025, la Corte Constitucional suspendió la entrada en vigor de la ley por un vicio de procedimiento y ordenó repetir una votación, que la Cámara realizó el 28 de junio de 2025. Pero la Corte aún no se ha pronunciado sobre el fondo. Para evitar el error más común: la Ley 2381 no fue derogada, no está en vigor y no fue declarada inconstitucional - está suspendida, a la espera de un fallo. La Ley 100 de 1993 sigue siendo la norma aplicable.
Qué se puede concluir - y qué no
Los datos muestran varias cosas de forma robusta. El país no es lo que diferencia a estos sistemas: cuatro modelos distintos convergieron en aproximadamente 3.4% real anual a lo largo de una década, así que cualquier debate centrado únicamente en "qué sistema rinde mejor" está discutiendo la variable equivocada. El fondo elegido sí diferencia, y de forma sustancial - de ocho a diez veces más que el país, y es la única de estas variables que el trabajador controla directamente.
Más riesgo no siempre compensó: la escalera funcionó de forma limpia en Chile y Colombia, se aplanó en la parte alta en Perú y tomó forma de joroba en México. Diez años es poco, pero el resultado contradice la idea de que el fondo agresivo siempre compensa.
"Conservador" no significa lo mismo en cada país. En 2022 el fondo conservador de Chile ganó 7.8% en términos reales; el de Colombia perdió 15.3%. La etiqueta describe un portafolio, no un nivel de protección.
Las comisiones diferencian más de lo que parece: alrededor de un punto porcentual anual entre el sistema más barato y el más caro, que a lo largo de una vida laboral es una parte sustancial del capital final.
Los retiros diferencian todavía más. Perú y Chile preservaron sus rendimientos y perdieron su capital, y ningún indicador de rendimiento captura eso.
La transparencia es el punto débil común. Ninguno de los cuatro reguladores publica hoy lo que un trabajador realmente necesita: el rendimiento real, después de comisiones, de su propio fondo. México lo publicó hasta 2016 y dejó de hacerlo.
Lo que este análisis no dice es igual de importante. No compara pensiones finales, que dependen de la densidad de cotización, el salario, los periodos de aporte y las reglas de cada sistema. No evalúa qué sistema es "mejor" - un sistema con rendimientos algo menores y una cobertura mucho más amplia puede ser preferible, y esa es una discusión de política pública, no una comparación de rendimientos. Y no proyecta rendimientos futuros: diez años es una ventana corta para un horizonte de retiro de cuarenta.
Metodología y fuentes, en breve
El periodo son los diez años calendario completos 2016-2025; 2026 se excluye por estar incompleto. La excepción es México por generación, cuya ventana es diciembre de 2019 a diciembre de 2025, porque las SIEFOREs generacionales no existían antes de entonces - esas cifras no son comparables con las columnas de diez años y se presentan por separado. Para la comparación entre países usamos el fondo por defecto o de perfil balanceado de cada país; para la comparación entre fondos usamos cada tipo de fondo disponible en cada sistema.
Cada regulador usa su propio deflactor, y las cifras se presentan exactamente como se publican: México deflactado por la UDI, Perú por el IPC de Lima Metropolitana, Chile por la UF, y la serie real anual de Colombia calculada por el-fondo.com a partir de los valores cuota diarios oficiales (conjunto de datos SFC uawh-cjvi en datos.gov.co), ponderada por activos y deflactada por el IPC del DANE. El cálculo colombiano se validó contra las propias cifras oficiales de la SFC en dos fechas de corte, con una desviación máxima de 0.01 puntos porcentuales. Todas las cifras de rendimiento son brutas de comisiones de administración, porque así las publican los cuatro reguladores; las estimaciones netas son cálculos de el-fondo.com que aplican las comisiones de 2026 y sobrestiman ligeramente el resultado neto en México y Perú, donde las comisiones eran más altas al inicio del periodo. Las cifras son comparables como rendimientos reales brutos de los fondos, no como resultados finales para el afiliado.
100 unidades de poder adquisitivo en 2016, valor real en 2025
Fondo por defecto de cada país, en términos reales, antes de comisiones.
Fuente: CONSAR, SBS, Superintendencia de Pensiones de Chile, Superintendencia Financiera de Colombia. Cálculo acumulado: el-fondo.com.
Rendimiento real anual de cada fondo por defecto (%), 2016-2025
La cifra de 2019 de México lleva una nota metodológica (véase metodología).
Fuente: CONSAR, SBS, Superintendencia de Pensiones, Superintendencia Financiera de Colombia.
Rendimiento real anualizado 2016-2025, todos los fondos (%)
El Fondo 0 de Perú empezó a operar en abril de 2016; su serie cubre nueve años (2017-2025), no diez, y no es directamente comparable.
Fuente: CONSAR, SBS, Superintendencia de Pensiones, Superintendencia Financiera de Colombia. Cálculo acumulado: el-fondo.com.
Rendimiento real en 2022 (%), por nivel de riesgo
El fondo conservador de Chile ganó en términos reales; el de Colombia perdió tanto como su fondo más riesgoso.
Fuente: Superintendencia de Pensiones, SBS, Superintendencia Financiera de Colombia.
México: rendimiento real anual por SIEFORE generacional, dic 2019 - dic 2025 (%)
Promedio ponderado del sistema, antes de comisiones. El gradiente alcanza su máximo en las cohortes de 1980-1989, no en los fondos más jóvenes.
Fuente: CONSAR.
México 2009 - junio 2016: rendimiento real, bruto vs neto de comisiones (%)
La comisión promedio del periodo fue de alrededor de 1.06%. La SB0 entregó 0.1% real neto - prácticamente todo su rendimiento se fue en comisiones.
Fuente: CONSAR, Informe al Congreso 4T 2016, Cuadro IV-17.
Rendimiento real estimado, bruto vs neto de comisiones (% anual)
Estimación de el-fondo.com, no una cifra oficial. Chile se muestra en el punto medio de su rango de 2.8%-3.2%; Colombia no cobra comisión de activos en la fase de acumulación. Véase metodología.
Fuente: el-fondo.com, aplicando las comisiones de 2026 al rendimiento bruto de la década.