La dispensa de tres años cubre entregas de cargueros entre 2028 y 2030.
La Administración Federal de Aviación de Estados Unidos otorgó a Boeing una exención el 15 de septiembre de 2026 frente a las normas sobre emisiones de dióxido de carbono. La medida reguladora autoriza al fabricante a producir y entregar hasta 35 aviones de carga 777F adicionales durante un periodo de tres años, de 2028 a 2030.
Boeing mantiene un ritmo de producción de dos unidades al mes para el 777F y calcula que fabricar los 35 aviones exentos requerirá 18 meses de trabajo. La compañía calculó que, sin esta dispensa, Estados Unidos habría perdido hasta 15.000 millones de dólares en exportaciones, considerando un precio de catálogo de 440 millones de dólares por carguero. En 2024, las exportaciones aéreas estadounidenses sumaron 600.000 millones de dólares, de los cuales 260.000 millones de dólares viajaron en aviones cargueros de fuselaje ancho.
El permiso cubre el desfase generado por los retrasos en la nueva familia de aviones. La entrada en servicio del 777-9 de pasajeros está prevista para 2027, con un retraso de dos años respecto a la primera entrega del carguero 777-8F en 2029. Al 31 de agosto de 2026, la cartera pendiente de Boeing sumaba 38 pedidos del 777F, incluidos seis aviones de la aerolínea sancionada Volga-Dnepr. Las entregas alcanzaron 35 unidades en 2025 y 18 unidades en los primeros ocho meses de 2026, lo que eleva el total histórico a 312 aeronaves.
La FAA estimó que incorporar estas 35 aeronaves ampliará la flota carguera mundial un 2% respecto a 2024 y podría elevar el consumo de combustible de dicha flota un 8%. En Estados Unidos, la aviación civil genera el 9% de las emisiones de gases de efecto invernadero del transporte nacional y el 2% de las emisiones totales del país.
Newsletter
Los mercados en tu correo, cada semana
Análisis enfocado en LATAM, ideas de inversión y el resumen financiero de la semana.
Seguir leyendo